Fosa séptica

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Una fosa séptica es un sistema de tratamiento primario de las aguas residuales domésticas. Mediante decantación y digestión anaerobia separa los sólidos y degrada parcialmente la materia orgánica, pero no depura el agua por completo.

Por su rendimiento, la fosa séptica no se admite como único tratamiento: el agua de salida necesita después un tratamiento secundario (filtro biológico, oxidación) o una infiltración al terreno autorizada. Es la solución idónea como pretratamiento y en parcelas donde se permite la infiltración. En Inza las fabricamos en polietileno y en poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV), de 500 a 10.000 litros, conforme a la norma UNE-EN 12566-1.

Suministro: plazo de entrega a confirmar, dependiendo del tamaño y del stock de componentes. Transporte incluido en el precio, sin incluir los medios de descarga en destino; para capacidades superiores a 5.000 L, consultar condiciones.

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Respondemos tus dudas sobre las fosas sépticas

No. La fosa séptica realiza solo un tratamiento primario (anaerobio): reduce sólidos pero no elimina la carga orgánica suficiente para verter a un cauce. Para el vertido a un río o arroyo necesitas una depuradora (tratamiento biológico completo) o, si la normativa lo permite, una infiltración al terreno tras la fosa.

La fosa séptica hace tratamiento primario (decantación + digestión anaerobia) y no basta por sí sola. La depuradora / estación de depuración añade un tratamiento biológico secundario y obtiene un agua apta para su vertido a cauce público.

El vaciado y la limpieza deben realizarse, como mínimo, una vez al año por un gestor de residuos autorizado, extrayendo los lodos y flotantes del decantador-digestor. Tras la operación se rellena el equipo con agua limpia.

Las fabricamos en polietileno y en poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV), conforme a la norma UNE-EN 12566-1. Incorporan deflector interno, conexiones en PVC y tapa de registro roscada de Ø 620 mm.

El tamaño se elige por el número de habitantes equivalentes (HE): 1 HE equivale a la carga de aguas residuales de una persona al día (unos 200 litros/día y 60 g de DBO₅). En una vivienda lo más práctico es contar los ocupantes habituales; para cubrir picos o futuras ampliaciones, una regla habitual es nº de dormitorios × 1,5–2 (una casa de 4 dormitorios ≈ 6 HE).

Orientativamente, una fosa séptica necesita del orden de 150 a 350 litros por HE. Nuestros modelos van de 500 a 10.000 litros (de ~2-3 hasta 50 HE): para una vivienda unifamiliar de 4–6 personas suele bastar una fosa de 2.000–3.000 L. En usos no residenciales (hoteles rurales, restaurantes, oficinas, campings) el cálculo se hace por plazas, comensales o empleados según tablas oficiales.

Consejo: ante la duda, elige la talla inmediatamente superior; un equipo holgado decanta mejor, alarga los periodos entre vaciados y soporta los picos de uso. Si nos indicas el número de usuarios y el tipo de vivienda, te recomendamos el modelo exacto.

La fosa puede instalarse enterrada o en superficie. Resumen del proceso (sigue siempre el manual de instalación del equipo y la normativa local):

  • Ubicación: accesible para el camión cuba de vaciado y respetando las distancias mínimas a pozos o captaciones de agua y a cauces o linderos que marque tu normativa.
  • Excavación (enterrada): foso algo mayor que el equipo, con el fondo nivelado.
  • Base de asiento: lecho de arena compactada de 10–20 cm, bien nivelado. En terrenos con nivel freático alto, arcillosos o con riesgo de empuje, se coloca una losa de hormigón y se ancla el depósito con correas para evitar que flote.
  • Colocación y relleno: se baja y nivela el equipo y se rellena con arena alrededor a la vez que se va llenando de agua, por capas, para equilibrar presiones y evitar deformaciones. Compactar por tongadas y evitar piedras.
  • Conexiones: entrada y salida con la pendiente y las cotas correctas, y tubería de ventilación imprescindible para evacuar los gases del interior.
  • Registro: la tapa roscada debe quedar accesible en superficie (con prolongador de cuello si la fosa va profunda) para el mantenimiento y el vaciado.

En instalaciones de superficie basta una base de hormigón nivelada y, si procede, la sujeción del depósito. Si tu terreno es complicado (roca, arcilla, nivel freático alto), te asesoramos sobre las medidas adicionales.

Cómo funciona una fosa séptica

Las aguas residuales entran en la fosa, donde los sólidos sedimentan en el fondo formando lodos y las grasas flotan en la superficie. En ausencia de oxígeno, las bacterias anaerobias digieren la materia orgánica, gasificándola y reduciendo su volumen.

El agua clarificada sale por la zona intermedia hacia el tratamiento secundario o la infiltración. Los lodos acumulados deben extraerse periódicamente por un gestor autorizado. Un deflector interno mejora la separación y evita el arrastre de flotantes.

Sección de una fosa séptica

Ventajas y limitaciones de las fosas sépticas

Ventajas

  • Pretratamiento sencillo y económico, sin consumo eléctrico.
  • Funcionamiento pasivo y robusto, con poco mantenimiento.
  • Retiene sólidos, arenas y grasas, protegiendo el tratamiento posterior.
  • Materiales duraderos y resistentes a la corrosión (polietileno y PRFV).

Limitaciones a tener en cuenta

  • No depura del todo: el efluente no se puede verter directamente a un cauce.
  • Requiere un tratamiento secundario posterior o una infiltración autorizada.
  • Necesita vaciado periódico de lodos (al menos una vez al año) por gestor autorizado.

¿Por qué elegir las fosas sépticas de Inza?

En Inza fabricamos fosas sépticas en polietileno (rotomoldeo) y en poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV), con capacidades de 500 a 10.000 litros y dimensionadas por habitante equivalente. Incorporan deflector interno, conexiones en PVC y tapa de registro roscada.

Cumplen la norma UNE-EN 12566-1 y la normativa de vertido española. Te asesoramos para combinar la fosa con el tratamiento secundario o la infiltración más adecuados a tu parcela.

Aviso importante: la información de esta página es orientativa y no sustituye al asesoramiento técnico ni a la normativa aplicable. Antes de instalar cualquier sistema de tratamiento de aguas residuales debes consultar con tu ayuntamiento, la comunidad autónoma y el organismo de cuenca (Confederación Hidrográfica) correspondientes, ya que el tipo de tratamiento exigido, las distancias mínimas, la autorización de vertido y demás condicionantes varían según la ubicación y cada caso concreto. Inza te asesora sobre el equipo más adecuado, pero la obtención de los permisos y autorizaciones es responsabilidad del titular de la instalación.

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